Crece la esperanza de la izquierda francesa

por Carlos Schmerkin

Dentro de 4 dias, el próximo domingo 12, los franceses votaran para elegir 577 diputados.

La esperanza generada por la unión de la izquierda permite pensar en que pueda obtener la mayoría, es decir 289 diputados a pesar del sistema electoral a dos vueltas que premia al que gana en el balotaje. Es por esa razón que en 2017, el partido de Macron y sus aliados, a pesar de haber obtenido 28% en la 1a vuelta de las legislativas obtuvo con sus aliados el 60% de los diputados (340).

Las encuestas sitúan a la coalición de Macron en 28% y a la coalición de izquierda en 27,5% aunque otra encuestadora dan 31% a Melenchon y 28 a Macron. El partido de Le Pen entre 19 y 20 %. Pero en términos de escaños esos porcentajes se traducen en 275 a 320 para la coalición de Macron y entre 160 y 200 diputados. La derecha conservadora tendría 43 y el partido de Le Pen 38.

Nuevamente la clave está en la participación que se calcula muy baja (46%) cuando en 2017 fue de 48%.

Macron y sus aliados están muy nerviosos. Cada vez que Macron y sus ministros intervienen en los medios se dedican a atacar a Melenchon y su programa ubicándolo en el mismo nivel que Le Pen. Lo cierto es que Melenchon y su coalición impuso la agenda de la campaña. Esto porque el 19 de abril, cuando su primera intervención después del resultado de la elección presidencial donde casi pasa a segunda vuelta, llamó a los franceses a elegirlo primer ministro. Esta genialidad le permitió aglutinar a toda la izquierda bajo una misma sigla: La nueva unión popular ecologista y social NUPES y lograr un acuerdo programático histórico el 5 de mayo,- después de 13 días de intensas discusiones -, basado en el programa de 650 medidas de la Francia Insumisa. Digo histórico e inusitado porque un mes antes los comunistas, ecologistas y socialistas atacaban duramente a Mélenchon. También porque es la primera vez que existe una coalición de izquierda que presenta candidatos comunes desde la primera vuelta de las legislativas. Y sobre todo que este acuerdo se hace bajo la hegemonía del ala mas de izquierda, La Francia Insumisa.

Esto generó una expectativa enorme en los votantes de la izquierda y no solo: varias encuestas muestran a Melenchon como el principal oponente a Macron, 73% de franceses aprueban una “cohabitacion”, es decir un primer ministro y su gobierno de signo contrario a la orientación neoliberal del presidente Macron.

Todos los dias escuchamos en los medios “que si gana la NUPES Macron elegirá a otro miembro de la coalición de la izquierda”, “Macron nunca elegiria a Mélenchon”, etc. El ministro de economía, acusando a Melenchon de ser el “Chavez galo”, atacó febrilmente el programa económico de la izquierda. Al dia siguiente Melenchon da una conferencia de prensa de una hora con 4 economistas explicando los fundamentos económicos de su programa. «¡Estos ataques simultáneos son una señal de que estamos progresando! Están entrando en pánico» dice. “ Mientras somos los únicos que tenemos que justificar nuestra credibilidad, los medios de comunicación dejan tranquila a la coalición del presidente, a pesar de su «cueste lo que cueste», la disminución de ingresos fiscales, su abismal déficit comercial y, en general, la vaguedad de su programa.”

En una sentencia dictada el martes 7/06, el Consejo de Estado ordenó al Ministerio del Interior que presentara la unión de los partidos de izquierda «como un único matiz político en la presentación de resultados que se realice» para las dos vueltas de las elecciones legislativas. Le falló la maniobra al ministro del interior porque la idea era publicar los resultados separadamente partido por partido y no como coalición.

Jean-Luc Mélenchon aprovechó su conferencia de prensa para enviar un mensaje: “el Estado se derrumba, el hospital y el sistema educativo nacional se destruye lentamente, pero la persona designada para dirigirlo no actúa ante este derrumbe. Y lo que es peor, está participando en ese derrumbe con medidas de austeridad devastadoras. Este es incluso el único objetivo que muestra este Gobierno: la reducción del déficit público al 3% en 2027. Un programa de austeridad que tiene un coste: 80.000 millones de euros”. Jean-Luc Mélenchon se pregunta “cómo piensa Emmanuel Macron encontrar ese dinero: ¿cerrando masivamente camas de hospital o puestos de trabajo en la educación nacional?”

Como decía antes, la campaña gira alrededor de la unión de izquierdas. La presencia militante es muy fuerte: volanteo casa por casa, en los mercados, reuniones publicas en todas las ciudades de Francia. Esta tarde justamente Melenchon hará su ultimo gran acto de la campaña en la ciudad de Caen, en Normandia apoyando particularmente al joven candidato de la LFI, Noé Gauchard, de 22 años, que se presenta en la 6ª circunscripción del departamento de Calvados contra la recién nombrada primera ministra Elisabeth Borne.

Un dato interesante a retener: de las 11 circunscripciones donde votan los franceses en el extranjero cuyos resultados ya se han publicado, en 10 de ellas la izquierda participa en la 2a vuelta y con muchas chances de ganar en 5.

Estas elecciones se desarrollan en medio de graves conflictos sociales: ayer el personal hospitalario se movilizó en 50 ciudades de Francia contra la destrucción del hospital publico que desde 2008 sufre recortes presupuestarios, supresión de camas y probables restricciones en las urgencias. Por otro lado la policía actúa desproporcionadamente: la muerte de una joven y la lesión de un hombre en un vehículo el sábado son un ejemplo reciente como así también la escandalosa represión antes, durante y después del partido de la final de la “Champions Ligue” el 28/05. El ministro del interior tuvo que dar explicaciones delante del senado por haber mentido sobre la cantidad de entradas fraudulentas para justificar la represión desmedida.

Un mes después de su reelección, Emmanuel Macron aún no ha dado ningún impulso a su segundo mandato de cinco años. Se contenta con sortear las olas para deslizarse sobre la indiferencia general. El que prometió una «renovación completa» finalmente ha copiado y pegado su dispositivo gubernamental anterior, decepcionando incluso a sus propios partidarios. Macron pretende ganar las elecciones legislativas sobre la base de fórmulas generales. Detrás de las escasas medidas auxiliares de su proyecto, es difícil encontrar algo capaz de asumir los famosos «retos» que se avecinan. En cuanto a los temas que enojan a la gente, empezando por la reforma de las pensiones, se han puesto momentáneamente bajo la alfombra.

Si la NUPES no obtiene la mayoría absoluta, el solo hecho de obtener 180 diputados, es decir tres veces mas de los 60 que reúne hoy toda la izquierda en el parlamento, es de por si un cambio fundamental en las relaciones de fuerzas en Francia.

En una tribuna publicada hoy en el diario Liberation, 7 intelectuales franceses (escritores, cineastas)

nos recuerdan que hace casi un siglo, en 1924, se concretó la primera unión de las izquierdas en Francia que ganaron las elecciones legislativas con consignas anticlericales y educación para todos. Al conformar el gobierno decretaron la amnistía a los huelguistas, crearon el Consejo económico y Social y promulgaron la posibilidad de sindical izarse a los funcionarios estatales.

La nota termina asi: No olvidemos que es sólo la sexta vez que toda la izquierda se une. Así que no se trata sólo de un evento electoral. Para que la historia despierte, para que el tiempo se vuelva de repente más vivo y sorprendente, para que las luchas se reanuden con más esperanza, para que el ambiente cambie, para que se vuelva más aireado (respirable?), debemos ir a votar a los candidatos de la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (Nupes).

8/06/2022

Carlos Schmerkin

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