DESMALEZANDO NACIÓN Y ESTADO DESDE LA PLURINACIONALIDAD

La argentinidad no es una nación stricto sensu, dado que no tiene una lengua propia sino que fue impuesta por la Colonia, el castellano, no tiene una religiosidad propia sino impuesta, la católica y un territorio conquistado/saqueado a los pueblos originarios.

Los dichos del Presidente de la República Argentina el 9 de junio sobre la identidad estatal argentina, en la cual lxs argentinxs descendimos de los barcos nos da pie para instalar en la agenda pública la nueva agenda indígena en Argentina.

Desmalecemos. 

Estado no es igual a nación. Estado es una construcción política y jurídica que en el caso argentino se establece como república, pero Estado no equivale a nación. Nación es un conjunto de personas, un pueblo que porta una lengua, un territorio, una espiritualidad y una trayectoria histórica que da cuenta de un tronco cultural común. Tiene una forma particular de producir conocimiento y validarlo, otras epistemes no científicas, y tiene una forma de comprender la naturaleza y convivir con ella como colectivo humano.

A partir de esta definición podríamos decir que la argentinidad no es una nación stricto sensu, dado que tiene una lengua impuesta que es el castellano, una religiosidad que es la católica y un territorio que fue conquistado/avasallado a los pueblos originarios. Hay capas de ocultamiento del genocidio indígena en el proceso de formación del Estado Argentino que da como resultado un andamio. Lo epigénetico del Estado es que en su estructura, en su andamiaje borra sobre qué está construído.

La ciudadanía es respecto a un Estado, por lo cual, yo soy ciudadana argentina, pero pertenezco a la nación mapuche. Soy de origen mapuche y soy ciudadana argentina. Deseo que el Estado Argentino sea Plurinacional a través de  una reforma constitucional. El giro en torno a los derechos políticos que, las naciones-pueblos pre existentes al Estado Argentino, queremos es político y jurídico. Pero también es cultural. Para que el Estado Argentino deje de ser monocultural y monolingüe es necesaria la reforma constitucional. Los derechos políticos de las naciones indígenas se ejercen en un Estado Pluri-nacional.

Cuantos somos, dónde estamos, cuantos nacemos y cuantos morimos son datos poblacionales que debería entregar el Censo de Población y Vivienda (que viene retrasado desde el 2020) y las estadísticas vitales. Desde 2018 la organización a la que pertenezco Tejido de Profesionales Indígenas ha caminado, militado, una propuesta para el CENSO,  en la etapa precensal, para que se nominen los 39 pueblos originarios en la pregunta sobre autoreconocimiento étnico (variable) y se incorpore la pregunta (dimensión) sobre las lenguas indígenas, lenguas de señas, lenguas minorizadas en el cuestionario básico.

Ninguno de los dos directores del INDEC, Cecilia Todesca y Marco Juan Lavagna, han aprobado nuestra propuesta, y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), autoridad de aplicación, no se ha pronunciado públicamente ni ha convocado a las organizaciones indígenas a escuchar su voz. El INAI hace la parodia de la gestión. Los hechos que se describen muestran una continuidad institucional negacionista que bajo cualquier pretexto niega, expulsa, silencia la posibilidad de dar cuenta en términos demográficos cuántos somos y dónde estamos hoy.

La campaña x un millón de firmas  https://forms.gle/fXu3nNRwSRP18Y8L9 tiene cuatro puntos para el INDEC: 1) la nominación de los 39 pueblos originarios en la pregunta sobre autoreconocimiento étnico; 2) la inclusión de la pregunta sobre diversidad lingüística; 3) cupo de censistas indígenas plurilingües en el operativo; 4) que se garantice la capacitación de todxs lxs censistas y se transfiera una copia de los resultados, sin procesamiento de datos, a las organizaciones indígenas. El umbral de tiempo ocasionado por la pandemia COVID-19 abre la posibilidad al Estado para garantizar el derecho a la participación indígena en la etapa pre censal.

Por si acaso faltara argumento para la nueva agenda indígena detallamos algunas leyes que nos están faltando: ley de territorios indígenas (Régimen especial de propiedad  por Código C y C); ley de derecho de autor ancestral y propiedad intelectual colectiva; ley de cementerios indígenas y espacios bioculturales sagrados; ley de cupo indígena, reforma judicial feminista que reconozca la justicia comunitaria ancestral y las intérpetes judiciales bilingüe; y ley de salud y modelos médicos ancestrales/indígenas para sanar la herida abierta. Va siendo tiempo…

Veronica Azpiroz Cleñan

Mapuche, politóloga, integrante de la Comunidad Epu Lafken y de Codehcom.

1 thought on “DESMALEZANDO NACIÓN Y ESTADO DESDE LA PLURINACIONALIDAD”

  1. Diferenciar a los P Originarios d las otras Comunidades foráneas q aquí habitan, poner en la currícula d la educación la enseñanza de nuestra cosmovisión, títulos definitivos de nuestras tierras q habitamos y q se nos devuelva las usurpadas, otras Comunidades foráneas tienen Consulado, Embajadas y protección en nuestro caso el INAI tendría q ser nuestro y autónomo, toda institucion incluso el Gobierno tendrá un hermano, y cada institución tambien

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *