José «Pepe» Sbatella: El modelo peronista como desconexión del capitalismo financiero y Agro Exportador

El mundo está liderado por la banca internacional y los banqueros nacionales interesados en que la tasa de interés supere la inflación, para aumentar sus ganancia; los exportadores, cuyo objetivo es un dólar alto; y un tercer sector, el de los asalariados, que sube y baja en la historia de la humanidad y en nuestro país, de acuerdo al valor del salario, dijo José «Pepe» Sbatella en el programa que conduce Néstor Piccone por AM 740, Radio Rebelde todos los días de 9 a 11.

José «Pepe» Sabatella, ex titular de la Unidad de Información Financiera (UIF) 

Néstor Piccone (NP): Entendemos que el egipcio Samir Amin, es un buen ejemplo para analizar la idea del modelo peronista como desconexión del capitalismo financiero.

José Pepe Sbatella (J.S.) Samir Amin, es un economista egipcio, que fue contemporáneo al peronismo, funcionario de Gamal Abdel Nasser (Ocupó el cargo de presidente de Egipto desde 1954 hasta su muerte en 1970). A diferencia de los economistas que por acá pretendieron explicar el mundo y que rol tenía su país, Samir pudo seguir investigando en África, a pesar de la derrota, de las vicisitudes  de los procesos populares de Egipto y llego a ser el Presidente del Foro Social Mundial, anti Davos que tuvo una proyección y una influencia en la economía heterodoxa, desde la periferia.
La explicación de la desconexión engloba por primera vez al Peronismo como un fenómeno también global y eso es muy importante porque ya no es más una discusión interna, nacional.

El mundo, según Samir Amin, y también Celso Furtado, está dominado por los Conglomerados Transnacionales (CONTRA). Que se concentraron en forma despojada de las nacionalidades. El mundo de hoy tiene un dominio que es apátrida, en el viejo sentido, y no le interesa el sentido nación como Estado. Entonces, en ese mundo, incluso las burguesías nacionales, o los sectores económicos poderosos quedan subordinados por estos Conglomerados Transnacionales  y de alguna manera son víctimas de la expropiación de las rentas monopólicas. Antes se la expropiaban a los países, ahora dominan las góndolas de los supermercados mundiales, dominan la producción de energía, entonces, en ese mundo, el peronismo, mientras se iba formando el capitalismo, que deviene en el capitalismo financiero, cuestionó este modelo.

Un poco para bajarlo a práctica diaria nuestra, la pregunta es cuando uno está conectado a ese capitalismo global o cuando está desconectado. Entonces cuando uno explica esto tiene que imaginar tres ejércitos que van a la pelea en un país: un ejército liderado por la banca internacional y los banqueros nacionales, también, que tienen como estandarte la tasa de interés, la tasa de interés real, o sea la que gana por arriba de la inflación y le aumenta la ganancia a los bancos con los préstamos. Con lo cual ese estandarte lo llevan permanentemente a aumentar la tasa de interés respecto a la situación interna.
El segundo ejército que viene atrás, que es independiente, pero que se puede llegar a juntar con los de la tasa de interés, es el ejército de los exportadores, cuyo estandarte es el tipo de cambio, dólar, el dólar alto porque ellos ganan vendiendo en dólares y con ese dólar alto, manejan la economía interna con ganancias.
Y el tercer ejército que es el de los asalariados, que sube y baja en la historia de la humanidad y en nuestro país, el valor del salario. Los tres quieren ir para arriba. Cuando está conectado el mundo, la tasa de interés es alta, la ganancia financiera es alta y los exportadores tienen el dólar alto, eso genera que el salario baja en dólares. Entonces en una economía conectada tenemos ganancia financiera por la tasa de interés real, el tipo de cambio alto para generar ganancia a los exportadores. Esa alianza del sector financiero y de los exportadores, es la concentración de la riqueza y el salario es bajo en relación a esas variables. Esa es la Conexión. Eso fue Macri, la dictadura militar, el menemismo. Esas ganancias financieras, ganancias de exportadores y salarios por el piso.

¿Cuándo se desconecta el mundo? Cuando la tasa de interés es cero o negativa. Los procesos populares no le generan ganancias a los bancos, donde es negocio cualquier actividad del mercado interno, no los negocios financieros. Con transferencia de ingresos a los sectores del trabajo. La desconexión es salarios altos internos, tasa de interés cero negativa y tipo de cambio dólar bajo. Esa desconexión implica que no hay ganancia para el sector financiero prácticamente, y no hay ganancia para los exportadores, o son pequeñas, y hay una transferencia de ingresos para los sectores del trabajo. Entonces cuando eso está funcionando, naturalmente empieza el conflicto, esa es la condición.
El peronismo lo que hizo en los distintos momentos que estuvo fue generar la desconexión de ese capitalismo global. Porque con el IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) de Perón, se sacó la ganancia al sector agro exportador, se les pagó en pesos y los dólares financiaron la industria. Con los salarios altos se generó el mercado interno y con el control del IAPI el dólar pasó a ser un activo del  Estado, no activo de ganancia privada. Eso generó la primera desconexión del peronismo. La segunda desconexión fue muy cortita, fue el intento del 73 al 76 con un esquema semejante, con salarios que iban a ir al alza y ganancias bancarias cero porque estaban nacionalizados los depósitos y un control del comercio exterior. Duró poco porque ataca muy fuertemente los intereses. Además de eso estaba la Unión Latinoamericana que es el gran cuco que genera un peronismo, junto con países latinoamericanos, con capacidad de cuestionar ese modelo de concentración. Y el tercero es el proceso de 2003 a 2015 que es de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, donde se genera un proceso donde el salario va por arriba de la inflación. A pesar de la inflación complicada que hubo en un momento y la tasa financiera de ganancia es menor y la devaluación estaba presente aunque lo intentaron y jaquearon con esas devaluaciones con corridas bancarias y demás. Esas tres variables explican, lo que en realidad es una disputa de precios. El problema es que cuando viene el peronismo y la posibilidad de unificación de los conflictos latinoamericanos, ese modelo de una Latinoamérica cuestionando el capitalismo global y yendo a otro proceso de distribución de la riqueza es muy temido por los conglomerados transnacionales. Porque generan un ejemplo y un modelo que puede ser copiado, como se intentó en Grecia o en España. Ese modelo Latinoamericano que sale de la lógica financiera global y de la ganancia para los conglomerados transnacionales. Naturalmente aunque los compañeros no lo sepan se espera una tercera desconexión, adecuada al momento que viene. Las tres peleas están dadas en este momento. La tasa de ganancia financiera es la que debería bajar, no debería haber tasa de interés real positiva. El banco tiene que servir para financiar actividad real. El tipo de cambio no tendría que subir como quieren los exportadores, porque la devaluación baja, suben los precios internos de los alimentos y la riqueza y baja el salario real.

Lo que tendría que subir por arriba de la inflación es el salario y en esa disputa se va la lucha política de esta tercera conexión. El congelamiento de los precios de las energías genera un conflicto con la riqueza de la energía que está apropiada en forma privada, pero hay que hacerlo. Porque sino la acumulación de riqueza se va para los dueños de las empresas privatizadas de la energía. En el esquema de la renta agraria si uno no pone retenciones el esquema de la acumulación se va para los agro exportadores que tienen una lógica lamentablemente de  acumulación de dólares fuera del país para jugar a la devaluación permanentemente.

El  tercer precio en disputa es el salario con una pérdida muy fuerte en la época de Macri. En este momento jaqueado por la pandemia. Pero en este tercer precio está la posibilidad de desconexión. Por la cual votó este pueblo.
Yo me he encontrado con compañeros, es el espanto que le genera a los Conglomerados Transnacionales,  la posibilidad de que se genere de nuevo un esquema latinoamericano unido, que vaya a cuestionar este sistema de acumulación de riqueza global con los precios dolarizados y sin frontera. Ese mundo  que ellos pergeñaron para el 2005, que se cayó con el no al ALCA, está latente.

Eso mostró el desafío de Latinoamérica al Conglomerado Trasnacional. Y el haber ganado el 10 de diciembre supone una nueva disputa por la diferencia en estos tres precios. Cuál es la pelea. Estos tres precios determinan adónde vamos.  Y eso hay que saberlo porque hay veces uno inicia el conflicto pero tiene que pensar en el vuelto de ese conflicto que son los intereses que se están tocando y además hay que difundirlo tenemos que saber que estamos peleando, aunque estemos en pandemia, el desafío es salir de este capitalismo salvaje y global que destruye a tierra, e intentar un modelo social que lo escribió Perón, en La Comunidad Organizada y demás adelantándose a discusiones de medio ambiente, que está latente cada vez que llega el peronismo al poder. Asumamos que no vamos a ser bien vistos por los ojos de los Conglomerados Trasnacionales y sus medios de difusión y sus socios internos, pero asumamos también el desafío que tenemos, que esa es nuestra obligación histórica, el mandato histórico del movimiento popular y que hay sectores aliados que están apareciendo ahora en América Latina y en el mundo que nos permitiría sostener esto. Pero hay que saber que  esto lo estamos haciendo, o lo queremos hacer, y nos pelearemos hacia afuera con los que tienen que ser y hacia adentro con los que no creen o no saben que esto es nuestro destino.

N.P.: Hay una disputa interna, como la hubo en los 70, no violenta como en aquella época.

J.S.: Estamos en una situación en que el que define la historia del país, por lo menos en los últimos 100 años, es el peronismo. El peronismo puede hacer grandes traiciones como hizo con Menem o puede hacer la Revolución.  Ahí está el destino, ver que pasa adentro, y no es menor la pelea. O pierde el sector nacional, popular y revolucionario como perdió en los 70, y generó la dictadura, y generó el Menemismo. La oposición sabe que sin un peronismo traidor no se puede consolidar el modelo de dependencia trasnacional  que históricamente está destinado a hacer los dos estandartes: la tasa de Interés y el dólar.

N.P.; Y así se comprende la actitud del  FMI y su préstamos de 45.000 millones de dólares.        

J.S.: Está la desconexión de otros países para saber cómo les fue. Porque el problema de la desconexión es la sustentabilidad, que no es económica, sino política.                     

Liliana Urruti

Liliana M. Urruti Comunicadora Social Escritora Guionista Periodista de la Agencia Paco Urondo Integrante de CODEHCOM (Colectivo por el Derecho Humano a la comunicación) Coord. de prensa y comunicación del Consejo Consultivo de la Discapacidad Comunicadora en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación

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