PARA DEMOCRATIZAR LA COMUNICACIÓN hay que DEMOCRATIZAR LA PUBLICIDAD ESTATAL

En una nota anterior hablamos de la editorial de Néstor Piccone -en el programa Salir por Arriba, en radio Rebelde, todos los días de 9.00 a 11.00-, quién en esa oportunidad subrayaba que la concentración mediática es responsable del incumplimiento del derecho humano a la comunicación. 
Continuando con la idea de pensar las comunicaciones de nuestro país, el 20 de abril, el periodista habló de democratizar la publicidad estatal para la así lograr sustentabilidad de los medios autogestivos.   
https://fmlatribu.com/

Por Néstor Piccone. Codehcom. IP
Nota 2

La semana pasada planteábamos que la crisis de la comunicación pública, que detonó en la Argentina en los años 90 tenía que ver con la pérdida de poder por parte de los Estados Nación a manos de las privatizaciones que cedieron las empresas privadas y públicas rentables a los bancos y los grandes Fondos de Inversión internacionales.
Ese proceso, nacido durante el Proceso dictatorial de 1976 no sólo afectó a los Medios Públicos sino que entronizó un modelo comunicacional, que desde la espectacularización de la noticia facilitó el proceso de noticias falsas y ficcionadas, que reina hasta nuestros días.
La colonización cultural, de la mano de las grupos económicos mediáticos se terminó de consumar con la aparición de las redes que depositaron finalmente el dominio de la cultura global en las manos de los GAFA ( Google, Amazon, FaceBook-Whatsapp, Apple con el modelo de negocios de Twitter y Netflix)

TERRITORIO MEDIÁTICO POPULAR

Pero existe otro territorio mediático, al que el Estado Nacional no considera: el modelo comunicacional autogestivo. Cientos de emisoras de radio y TV con miles de trabajadores precarizados sobreviven sin llegar a ser consideradas siquiera emprendimientos productivos. Son pequeñas y medianas empresas de medios, muchas de las cuales adoptan la organización cooperativa.
Aunque la mayoría no lo tengan en cuenta y otros lo nieguen por conveniencia, el modelo autogestivo está cumpliendo 40 años. Cuando alcanzó su mayoría de edad logró que se promulgara por Cristina Fernández de Kirchner una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (la 26.522) con la que se obtuvo la legalidad que necesitaban para impedir les secuestraran los equipos. Ese sector y sus demandas son el cuerpo de la Ley que sigue vigente.

Fue entonces que los pueblos originarios lograron el derecho (que como pueblos que antecedieron a la Nación tenían) de tener frecuencias y licencias propias y en ese camino cada etnia, que lo solicite puede acceder a una radio AM, una FM y un canal de televisión.
Las Personas con Discpacidad (PCD) sentaron la base en la Ley de Medios para que cualquiera fuere su discapacidad, las empresas debían garantizarle la accesibilidad.
Los músicos construyeron un Instituto que les permite producir democráticamente sus producciones en todas las provincias argentinas y un catálogo para que las emisoras comerciales puedan distribuir obligatoriamente.
Las cooperativas, que hasta la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) tenían prohibido acceder a los medios de comunicación, desde 2009, pudieron desarrollar modelos exitosos como sucede con radios y canales de televisión y mantener una cadena nacional de TV por cable, Colsecor, con inserción en más de 270 ciudades.
Las pequeñas y medianas empresas de arraigo local, los sindicatos, las organizaciones sociales ganaron desde aquel, el derecho a tener su propia voz. Y ese derecho sigue vigente.
¿Pero porqué tienen tan poco impacto frente al sector monopólico?
Durante años fue la persecución producida por la ilegalidad y luego la falta de voluntad política de todos los gobiernos que los pusieron en la categoría de marginales. Aunque podrían ser una herramienta efectiva ( y de hecho lo son), a la concentración mediática.
La Ley de SCA en su artículo 153 establece que el Poder Ejecutivo Nacional debe sostener los medios autogestivos pero hasta el momento ningún gobierno cumplió con el mandato de concretar políticas públicas para el sector.
El Poder Ejecutivo tiene a mano enmendar esta deuda de la democracia y podría concretarlo si la publicidad oficial dejara de alimentar los bolsillos de los hombres más ricos de la Argentina que encima se niegan a pagar impuestos y mantienen sus cuentas off shore o de empresas que se sostienen con financiamiento global.
Democratizar la pauta publicitaria estatal es un paso fundamental para democratizar la comunicación. Pero no es el único camino, hay más opciones…
Continuará

Liliana Urruti

Liliana M. Urruti Comunicadora Social Escritora Guionista Periodista de la Agencia Paco Urondo Integrante de CODEHCOM (Colectivo por el Derecho Humano a la comunicación) Coord. de prensa y comunicación del Consejo Consultivo de la Discapacidad Comunicadora en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *