El futuro del trabajo y las tecnologías

Solo el sindicato como instrumento de derecho natural es el que puede, como factor de poder, accionar para que los gobiernos tengan como prioridad la persona humana y su bienestar, en el marco de la justicia social como objetivo y finalidad, que es en definitiva la felicidad del pueblo.

Hoy vamos a hablar del futuro del trabajo frente al capital concentrado y especulativo que predomina en estos momentos de pandemia y que nos va dejando situaciones muy gravosas. Los cambios laborales que va produciendo y que dejará la pandemia son muy profundos; pérdidas de millones de empleos, aumento de trabajadores migrantes, el trabajo a distancia y teletrabajo, las plataformas de aplicaciones son una avanzada sustancial de los grandes y rápidos cambios que se van produciendo.

En este mundo de grandes acontecimientos y aceleración de los fenómenos económicos concentrados, los Estado- Nación van perdiendo la centralidad y son desplazados por los grandes fondos de inversión y las empresas tecnológicas. Hoy son determinantes en este capitalismo financiero y especulativo global. Voy a dar algunos datos que marcan esta tendencia, que ya esta realidad.

Los cinco fondos de inversión más poderosos del planeta manejan u$s 21.400 billones, entre los que están: Black Rock, Vanguard Group, Charles Schwab, JP Morgan Chase, State Street Global Advisors. Es entonces inevitable la comparación con el presupuesto de EE. UU., a febrero de este año sin contar las partidas extraordinarias que genera el Covid-19 (como en todos los países del mundo) el presupuesto de EE. UU., es de u$s 4,8 billones más de cuatro veces que el presupuesto de los EE.UU. es lo que manejan estos cinco grandes fondos de inversión. De las 100 empresas más grandes del mundo, que aparecen en las revistas especializadas de este año 2020, siete empresas tecnológicas están entre las diez primeras. Se trata de; Apple, Microsoft, Alphabet (Google) Facebook, Alibaba y Tencent, las otras tres de las diez primeras, una es la empresa petrolera Aramco Energía, otra fondo de Inversión B. Hathaway y el Banco JP Morgan Chase.

Pero también hay un dato increíble fuera de esas 100 empresas más grandes del mundo, están General Motors y Ford. Otro dato a tener muy en cuenta, cuatro de los siete hombres más ricos del planeta construyeron sus fortunas con empresas tecnológicas. Nueve de las veinte personas de mayor patrimonio del mundo son magnates tecnológicos y las 20 personas más ricas en tecnología valen u$s 740.000.000.000 combinados. Entre otros están; Jeff Bezos, Bill Gates, Larry Ellison, Mark Zuckerberg, Steve Ballmer, Larry Page, Sergey Brin, Jack Ma, Ma HuaTeng.

También hay que mencionar un dato muy puntual, se destinan u$s 20.000.000.000 por minuto para gastos militares por parte de las grandes potencias. Observemos hasta qué grado ha llegado la situación, que el propio George Soros en algún momento dijo, alguien tiene que poner freno a esto, porque «somos muy abusivos». Entonces, corresponde preguntarse, hay o no hay recursos económicos en el mundo para una sociedad más justa e igualitaria. Cuál sería el justificativo para que casi un tercio de la humanidad viva con menos de dos dólares por día.

James Tobin, Premio Nobel de Economía en 1981 decía que con un gravámen del 0,1 % de comisión sobre todo movimiento especulativo de divisas en el mundo —me estoy refiriendo, a los años 90, trasladémoslo a lo que ha crecido en términos económicos la humanidad— , se generarían u$s 166.000.000.000 anuales y que esa suma anual erradicaba la pobreza mundial.

Aquí cabe hacernos otra pregunta, puede la robotización sustituir la mano de obra de la persona humana. Hoy lo hace en muchísimos sectores de la industria, el comercio, los servicios, pero hay algo que los robots no pueden sustituir y es remplazar a los consumidores.

Los trabajadores somos sujeto de consumo, pero fundamentalmente somos quienes generamos las riquezas produciendo, ya sea con el músculo o con el intelecto. Porque tiene centralidad el trabajo, porque dignifica solamente, no es solo eso, permite el desarrollo del ser humano en su integralidad y el bienestar en comunidad, además es generador de bienes públicos y realiza su vida social y políticamente. Ahora bien, si no se da trabajo algo tendrán que hacer, van a tener que dar dinero para que las personas subsistan. Sino quienes van a comprar los bienes que se producen con la fuerza del trabajo.

El panorama mundial es tremendo y en este contexto de pandemia mucho más, el proceso socio-económico se deteriora aceleradamente, el trabajador sufre despidos, suspensiones, cierre de empresas, aumento de la desigualdad. En fin, caída del poder adquisitivo, una recesión que va creciendo, se incrementa la desocupación y hay un aumento pronunciado de la pobreza y la indigencia. Esto sucede mundialmente y también sucede en la Argentina. Ante las tremendas  consecuencias que produce el Covid 19, el Gobierno argentino dispuso de todos los resortes e instrumentos del Estado para el salvataje alimentario de millones de ciudadanos/as  y económico para asistir a las propias empresas para pagar parte del salario de los trabajadores. Y programas que también facilitan la asistencia a los sectores autónomos y monotributistas.

Como expresé antes, la persona humana se dignifica con el trabajo y es esto lo que la  realiza. Por lo tanto, y como resultado de ello, no pretende vivir del asistencialismo y de la dádiva. Por eso manifestamos que la brecha social que genera la digitalización es cada vez más grande y pone en riesgo el desarrollo económico y social de los derechos del hombre y de la mujer que trabaja, que naturalmente le asiste el derecho al  ascenso social.

Es la organización sindical con sus cuerpos orgánicos quienes   deben enfrentar con toda  la legalidad y legitimidad que le da su representación en  la defensa de los intereses profesionales de sus representados que debe asumir los nuevos retos y desafíos que plantea este capitalismo deshumanizado.

Solo el sindicato como instrumento de derecho natural es el que puede como factor de poder accionar para que los gobiernos tengan como prioridad la persona humana y su bienestar, en el marco de la justicia social como objetivo y finalidad, que es en definitiva la felicidad del pueblo.

“Hoy la clase trabajadora no se limita solamente al trabajo profesional. Tiene que pensar que constituye una clase de condominio en el poder”

(20/02/74) Juan Perón

Nota: Columna de opinión de Omar Plaini en la emisión del 26 de julio de 2020 del programa radial Charlas con olor a tinta (radio Rebelde).

 

Omar Plaini
Omar Plaini

Omar Palini es secretario general de la Federación de Canillitas, secretario gremial de Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, integrante de Codehcom y senador bonaerense por la octava sección electoral (La Plata).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *