Investigación: Apoyo al aislamiento, con preocupaciones y temores

Según una investigación realizada por Argumentaria y Comuna la adhesión al aislamiento por la pandemia se asienta en la necesidad de prevenir los contagios y convive con temores por la economía de las personas y familias, frente a lo cual la centralidad del Estado y sus políticas es muy significativa, ya que se le reclaman las soluciones más allá de posiciones políticas, en tanto hay indicios de desconfianza, saturación informativa y críticas a los medios.

En el contexto de virtualización de gran parte de la vida social, que la pandemia y el aislamiento profundizaron, Argumentaria y Comuna consideraron necesario hacer un triple registro de diversas expresiones y opiniones, que permitan una aproximación al conocimiento de lo que la ciudadanía piensa y cómo ve, entiende y vive esta etapa tan particular de la sociedad argentina.

Entrevistas a personas de clase media y clase media baja realizadas entre abril y mayo, de Gran Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires, permitieron constatar el respaldo al aislamiento pero también su complejidad, por las consecuencias económicas.

Las personas entrevistadas, ya sea que se identifiquen con el oficialismo, con la oposición o se consideren apartidarias, acompañaron la cuarentena de manera compacta en ese período. Tras ese rasgo general, surge con nitidez que las personas de más edad ponen énfasis especial en el cuidado de la salud y la capacidad de respuesta del sistema sanitario. Las más jóvenes o de edad intermedia tienden a mencionar primero, en cambio, expectativas por las actividades laborales e ingresos.

El estudio sobre el humor social incluyó un registro de pronunciamientos de la ciudadanía activa en plataformas virtuales. Se focalizó en mensajes inscriptos tras la publicación de noticias de los medios sobre la pandemia en Facebook y Twitter.

En ese ambiente, las proporciones de adhesión y rechazo al aislamiento son parecidas, lo que marca una gran diferencia con los resultados de las encuestas y con lo que surge en nuestras entrevistas.

De igual modo, las posturas expresadas en esos mensajes en torno de varios medios, con orientaciones editoriales diferenciadas (se registraron y estudiaron 2.749 mensajes, entre el 11 de abril y el 11 de mayo) muestran una mayoría de posturas opositoras, de rechazo al gobierno y desaprobación a su gestión de la crisis sanitaria y económica, lo que también contrasta con las investigaciones realizadas por universidades y encuestadoras privadas.

Estos resultados llevan a afirmar que ese conjunto de pronunciamientos de la ciudadanía no puede ser tomado como un reflejo fehaciente de las tendencias generales en la población.

El estudio incluye a memes que circularon intensamente en el período, piezas en las que también hay tomas de posición frente a la pandemia, la prolongación del aislamiento, la gestión y la figura del presidente Alberto Fernández y el recurso del humor y la ironía para tramitar el temor ante la enfermedad y el riesgo de muerte.

Parte de las y los entrevistados -en formato remoto, por las restricciones propias del período-, expresaron preocupación por el alud de información recibida por los medios y también por las llamadas “redes sociales”. Anunciaron, en algunos casos, la decisión de tomar distancia de esos flujos, como forma de autopreservación.

Entre los mensajes en «redes» que tienen definiciones taxativas sobre los medios de comunicación involucrados (C5N, Clarín, La Nación, Página/12, Radio Mitre, Télam y TN), una mayoría abrumadora son de desaprobación y rechazo, sea por la orientación editorial permanente, por la forma de presentar una noticia o por los temas publicados.

Acerca del futuro económico inmediato y mediato, los pronunciamientos de los y las entrevistadas ubican la responsabilidad en el Estado, incluso por parte de quienes habitualmente atribuyen sus avances materiales al mérito propio y prescinden de considerar el contexto, favorable o desfavorable, de las políticas públicas.

Esto dialoga en parte con los mensajes publicados en Facebook y Twitter después de ver noticias sobre la pandemia y la economía: la adhesión a políticas oficiales —por ejemplo, subsidios en alimentos o ingresos para familias pobres— aparece en minoría frente a la crítica o al rechazo, incluso feroz, a esas medidas. En este último segmento, sin embargo, hay reclamos frecuentes para que la ayuda sea orientada a los sectores medios, como comerciantes, profesionales y empresarios pyme. Como si se planteara una especie de competencia entre segmentos sociales y una demanda singular al Estado: la ayuda debe ser «para mí y para mi sector», no para otros.

Argumentaria y Comuna difundirán en semanas próximas más resultados sobre estos estudios. El próximo reflejará la posición de crítica o condena hacia otras personas y/o sectores sociales, por sus conductas ante las normas sanitarias, por circular en la vía pública y cómo lo hacen, por salir a correr, por realizar una reunión, por cuidar o no de personas de más edad en geriátricos. Podemos anticipar, como conclusión preliminar, que campea un ánimo de condena a las y los otros, con descalificaciones severas y hasta crueles y, en no pocos casos, con reclamo de varias formas de castigo, incluyendo la negación del servicio de salud.

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Redaccion Codehcom

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